
Fin de Semana en Salzburgo
¿Cuánto valen 48 horas en una ciudad nueva, ciudad de descubrir y conocer? Poco. Por eso, lo mejor es aprovechar del poco tiempo que tenéis para ver todo lo posible de una famosa ciudad del centro de Europa: Salzburgo.
Vais a un centro de informaciones turísticas (o preguntáis a la recepción de vuestro albergue) y pedís la Salzburg Card por 48 horas, que cuesta 36 euros para los adultos y 18 euros para los chicos y niños desde los seis hasta los quince años; los niños más jóvenes no pagan. La Card os permite la entrada libre a los museos de la ciudad, a los viajes en los transportes públicos, incluida la funicular de la Fortaleza o del Monte Üntersberg, y al barco del Río Salzach. Además, habréis la posibilidad de aprovechar de un precio especial para la entrada a los diferentes espectáculos que animan la ciudad, como conciertos y obras teatrales.
Por el primer día se aconseja visitar el centro histórico de la ciudad. Haced un paseo por el Río Salzach, hasta llegar a Mozartplatz y de ahí ir a la Residenzplatz cercana. Admirad la Universidad de Salzburgo y la Catedral, el edificio sagrado más importante de la ciudad. Para entrar a esta iglesia católica tenéis que pasar por tres puertas protegidas por tres portillos; sobre cada uno de estos está grabada una fecha especial: 774, 1628 y 1959. Son los años de las diferentes consagraciones de la iglesia, ya que se ha quemado diferentes veces (seis fuegos la destruyeron) pero siempre fue reconstruida.
Pasear por las calles peatonales del centro y admirad las otras iglesias que vais encontrando. Id hacia el barrio San Pedro, donde podéis visitar su famoso cementerio, su iglesia y su monasterio. No faltéis las catacumbas paleocristianas en el interior del Monte Mönchsberg.
En la tarde, tomad el tiempo necesario para llegar a la Fortaleza de Hohensalzburg, en la cima del monte que controla la ciudad. La Fortaleza, construida en el siglo XI, es la más grande y bien conservada del centro Europa.
Para llegar podéis eligir entre la funicular o ir a pie. Cuando lleguéis, podéis utilizar la audioguía (disponible en 9 idiomas) y dejaros conducir por los patios, las galerías, las habitaciones, los salones de las torturas, las torres de observación y las salas de los arzobispos. Podéis además visitar los museos adentro de la Fortaleza como el Mueso de los Títeres, el Museo de la Fortaleza, el Almpassage y el Museo del Regimiento Rainer.
El segundo día lo recomendable es tomarse tiempo para descansar y aprovechar de uno de los miles cafés con sus postres artesanales y bebidas calientes.
Pasear por la ciudad hacia la casa-museo de Wolfang Amadeus Mozart, que aquí nació, y revivid las pomposas atmósferas del siglo XIII.
Si tenéis ganas, id al Museo de Salzburgo, donde podéis encontrar todas las informaciones sobre la historia de la ciudad.
Respirad el aire fresco de Salzburgo paseando por los Jardines de Mirabell, donde encontraréis la Fuente de Pegaso, la Colina de Rosas y el Jardín de los Gnomos.
Si os encanta la vida al aire libre, no podáis perder la subida con la funicular al Monte Üntersberg: desde aquí, el panorama de la ciudad y de su alrededor os encantarán.
Para concluir, una excursión al Castillo de Hellbrunn, que, con sus fuentes y sus juegos de agua, os impresionará.
Si vosotros sois románticos, la excursión con el barco sobre el Río Salzach es lo que más os convenga.
Castillos, jardines, museos. No falta nada a esta ciudad del centro Europa que es perfecta para familias, parejas enamoradas y también para viajadores solitarios. No hay dudas. Salzburgo os encantará.