
Itinerario de viaje de fin de semana en Marsella
Maravilloso destino cultural, Marsella es una de las ciudades más fascinantes y más antiguas de Francia. Fundada por los griegos,históricamente independiente del rey de París, sólo con la revolución francesa perdió su autonomía desde el punto de vista administrativo, porque culturalmente los marselleses todavía mantienen intacto sus orgullo.
Ciudad de mar, se desarrolló en torno al Viejo puerto. Hoy es una de las ciudades más vivas del país y es uno de los destinos más interesantes desde el punto de vista cultural y gastronómico, considerando también el costo de la vida, alojamientos y restaurantes,significativamente de precio inferior con respecto a la capital París, e incluso a otros destinos más famosos de la costa mediterránea.
Un fin de semana en Marsella no puede no comenzar con la visita del puente viejo coloreado y vivo en todas las horas del día.
Prácticamente destruido durante la guerra, ha sido restructurado en el 2013 gracias también a la creación del techo realizado por parte del famoso arquitecto Norman Foster.
Es aquí que los marselleses se encuentran durante las calientes noches del verano, quizá aprovechando del WiFi gratuito del cual es dotada toda la zona. Una idea simpática puede ser la de disfrutar de la travesía gratuita para una visita del mar: un «ferry boat» que funciona con energía solar que cruza el puerto.
La agradable excursión dura pocos minutos y es posible desde el lunes hasta el domingo desde las horas 8.00 de la mañana hasta las 17.00 con pausa desde las 12.30 hasta las 13.15.
Al final del puerto se puede visitar también la Iglesia de «Saint Ferréol». «Notre-Dame de la Garde», «La Bonne Mère», como la llaman los marselleses es el símbolo de la ciudad: la basílica, situada sobre una colina que domina el puerto y la entera ciudad, ofrece un panorama espectacular. De estilo romántico-bizantino, la construcción del edificio empezó en 1864. El campanario está sobre una estatua monumental de la Virgen; hecha por el escultor Lequesne, realizada en bronce dorado chapado de oro por los atelier «Christofle».
No se tiene que comprar un billete de entrada: la basílica es visitabile desde las horas 7 hasta las horas 18,15, con cierre a las horas 19 de invierno, y a las horas 20 de verano.
Detrás del Ayuntamiento se desenreda el centro histórico de la ciudad, reestructurado a partir de 1983. Un paseo entre las carreteras y las callejuelas del barrio antiguo de la ciudad es de verdad maravilloso para admirar la original fachada de la Casa de los Diamantes, el antiguo Palacio, el Hotel Louis Cabre, la Iglesia del «Accoules», y recorrer la «Grand’Rue hasta la «Place de Lenche» que es la antigua ágora griega.
Para los apasionados de arquitectura no puede faltar una visita a la muy famosa Ciudad Radiante,realizada por el arquitecto suizo «Le Corbusier».Accesible desde el centro con la línea roja de la metro,el edificio se devastó parcialmente por obra del incendio del 2012, y se reestructuró el año siguiente. El vestíbulo, la terraza y el tercera planta se pueden visitar incluso gratuitamente: basta presentarse desde las horas 9.00 hasta las horas 18.00 todos los días . En alternativa, las visitas guiadas cuestan 10 euros para los adultos, y cinco para los niños – y van desde martes hasta sábado desde las horas 14.hasta las horas 16.00, y permiten incluso visitar uno de los apartamentos.
La gastronomía marsellesa es entre la más ricas del entera se ofrece nacional. El plato más famoso es la «bouillabaisse», la sopa de pescado.
Originariamente era un plato de pescadores,realizado con pescados y crustáceos muy rigurosamente acompañado por vino blanco seco o también un rosado muy fuerte de la región, como los «Cassis u Bandol».
Hoy el plato cuesta un poquito mas, va desde 20 euros hasta 60 euros.
Que espera…visita esta magnifica ciudad para tu fin de semana.. Marsella te espera!